
Hace 1 semana encontrarón un alacrán en mi cuarto, en mi cama.
Y aquí entre nos le tengo paaaanico a este feo y horroroso animalucho.
Debo confesar que este acontecimiento me quitó parte de de mi seguridad, muchas
horas de sueño y trajo con el mucha pero mucha melancolía. ¿Será que me sentia amenazada?
En esos días le platique a un gran amigo, un nuevo amigo, lo que sentía y, mi sleeplesslizardfriend (su apodo, que ha ido creciendo con el tiempo), me envió las siguentes palabras:
You have to be happy! You have to!
Happiness is your flying rug.
Please keep alive that smile, as the flame of a candle.
Lloré y lloré y lloré y lloré.
Pero después de una cervecita coqueta en un viernes común,
esa sonrisa regreso a mi.
Pero no solo eso, creo que el alacrán traía torta bajo...la cola.




